Por: Redacción Panorama San Jacinto
San Jacinto, Bolívar · Abril, 2026
Mientras la opinión pública se centra en las movidas del Ejecutivo y la danza de los millones en convenios con fundaciones, surge una pregunta necesaria entre los habitantes de la «Tierra de la Hamaca»: ¿Dónde está el Concejo Municipal? Como cuerpo colegiado y representación directa del pueblo, el Concejo tiene la obligación constitucional de ejercer control político, una función que hoy parece diluida ante el vertiginoso ritmo de las decisiones administrativas.
La preocupación ciudadana y el foco del control político deben centrarse en la «danza de los millones» y el aparente derroche en convenios administrativos. En el último bienio, se ha visto cómo miles de millones de pesos se comprometen en contratos de logística y «atención integral» con entidades como FUNCOFUDE y MASSVIDA, sin que esté clara su verdadera necesidad o impacto. Ante esta realidad de abundancia de recursos mal enfocados, la corporación tiene la responsabilidad de citar a debates de control político para que los secretarios de despacho expliquen la razonabilidad y la prioridad de estos costos.
El Concejo Municipal no es solo una oficina para tramitar proyectos de acuerdo; es el escenario natural para debatir la conveniencia de los gastos locales. Es allí donde se aprueba el presupuesto anual del municipio, por lo que cada peso que hoy se gasta en refrigerios sobrevalorados o logística innecesaria pasó por la aprobación de los cabildantes. ¿Se ha cuestionado en el recinto por qué se prefiere contratar a operadores externos por encima de los proveedores locales? ¿Se ha auditado la ejecución y el impacto real de los más de $700 millones del convenio 003 de 2026? La vigilancia de los recursos propios que provienen del esfuerzo de los contribuyentes Sanjacintero debe ser la prioridad absoluta, asegurando que se destinen a obras y no se pierda en el laberinto de la burocracia logística. En un contraste alarmante con el derroche en la administración central, la verdadera crisis se localiza en el sector salud. Es la ESE Hospital Local de San Jacinto la institución que se encuentra en un grave riesgo financiero. Mientras los fondos parecen sobrar para eventos y logística, no hay la misma atención ni flujo de recursos para garantizar la sostenibilidad del principal centro de salud del municipio, un recurso indispensable para la comunidad. La democracia local no funciona si el Concejo ignora esta disparidad y permite que se drenen rubros en gastos menores mientras una entidad vital para la vida y la salud de los Sanjacintero agoniza financieramente.
Desde Panorama San Jacinto, instamos a los concejales a honrar el voto de quienes los eligieron, exigiendo cuentas claras tanto sobre la ejecución contractual de la Alcaldía como sobre las medidas para salvar a la ESE. Es hora de que el recinto del Concejo sea el lugar donde se defienda el bolsillo del pueblo y la salud de la comunidad, y no el espacio donde se guarde silencio ante el derroche y la crisis. El control político no es un ataque, es la garantía de que el dinero de San Jacinto se quede en San Jacinto y sirva para lo verdaderamente importante.
Nota al lector: Esta es una invitación a la ciudadanía para que asista a las sesiones del Concejo y exija que sus representantes cumplan con la tarea de vigilar cada peso del erario municipal y de las entidades descentralizadas.
